Sección
7. Biología de los animales
El reino animal está
constituido por una vasta serie de organismos, que incluyen desde formas microscópicas
hasta criaturas multicelulares extremadamente organizadas. La anatomía
y fisiología de estos organismos varía considerablemente, aunque
algunos principios básicos son comunes a todos ellos. Consideraremos
con detalle los principios de la anatomía y fisiología de los
vertebrados, usando al Homo sapiens como organismo representativo.
Por una parte, estudiaremos
la estructura y función de los tejidos, órganos y sistemas de
los vertebrados ya que constituyen la base para entender su funcionamiento conjunto.
Analizaremos estos y otros conceptos relacionados en el capítulo 39.
El cuerpo de un animal requiere
de energía y de materiales de construcción que permitan mantener
su estructura y desarrollar sus funciones de homeostasis. La reserva de energía
y materiales se obtiene a través de la ingestión de alimentos.
Pero los animales sólo pueden aprovechar estos alimentos si son digeridos
a sus componentes moleculares. La digestión es la fragmentación
de los materiales alimenticios ingeridos en moléculas que pueden ser
utilizadas por las células individuales. Estas moléculas participan
en una diversidad de funciones. Examinaremos las características de los
principales sistemas digestivos, centrándonos en el del animal vertebrado,
en el capítulo 40.
Las moléculas de alimento
obtenidas en el proceso de digestión alcanzan, de un modo u otro, las
distintas células del organismo. Las células oxidan estas moléculas
carbonadas y obtienen energía en un proceso que libera dióxido
de carbono y, para máximos rendimientos energéticos, requiere
oxígeno. La respiración -o ventilación- es el medio por
el cual un animal obtiene oxígeno para la respiración celular
y libera el dióxido de carbono. Analizaremos los principales aspectos
del proceso de ventilación en el capítulo 41.
A medida que aparecieron animales
más complejos y de mayor tamaño, incrementaron también
las necesidades energéticas para su mantenimiento y desarrollo. En el
transcurso del proceso evolutivo aparecieron órganos especializados en
la captación de oxígeno -branquias y pulmones- y un tejido conectivo
fluido -en los vertebrados, la sangre- capaz de transportarlo hasta las células.
Existen diversos sistemas por los cuales la sangre y la linfa son transportados
en el cuerpo de un vertebrado. Analizaremos la estructura y el funcionamiento
de estos sistemas en el capítulo 42.
Una de las ventajas de la multicelularidad
es el aumento de la capacidad homeostática. Una gran variedad de procesos
contribuyen a la homeostasis: la regulación de los niveles de azúcar
en sangre, la absorción y distribución de oxígeno a las
células y la eliminación del dióxido de carbono del cuerpo.
Examinaremos la regulación de la composición química de
los fluidos corporales en el capítulo 43.
Los procesos fisiológicos
dependen de una multitud de reacciones bioquímicas, todas virtualmente
controladas por enzimas. Estas biomoléculas a su vez, dependen de la
temperatura. Muchos animales eligen sus hábitat de acuerdo a las temperaturas
que éstos ofrecen. Otros, a través de sus propios procesos fisiológicos,
crean un ambiente interno adecuado para un normal funcionamiento de sus sistemas
enzimáticos. Existen muchos mecanismos por los cuales los animales regulan
la temperatura de su cuerpo. Relevaremos estos mecanismos en el capítulo
44.
La mayoría de los animales
tienen la capacidad de distinguir entre lo propio y lo no propio. Todo ser vivo
está rodeado por microorganismos potencialmente dañinos. Muchos
de estos microorganismos no sólo son capaces de destruir células
individuales, sino también de alterar procesos de los cuales depende
la vida de otros organismos. Así, la defensa contra estos microorganismos
es un aspecto esencial de la homeostasis. En el reino animal, encontramos una
gran variedad de defensas que permiten excluir a potenciales invasores de un
organismo o eliminarlos si han logrado ganar acceso. Trataremos estos sistemas
de defensa en el capítulo 45.
El mantenimiento de la homeostasis
animal implica también la regulación de diferentes actividades
fisiológicas, lo que se realiza a través de diferentes modos de
señalización. Cuando las distancias son cortas, las moléculas
de señalización se mueven por difusión desde donde son
producidas hasta las células blanco. Cuando las células blanco
se encuentran a distancia, las moléculas señalizadoras -hormonas-
son transportadas por la sangre. La integración y control del cuerpo
de un animal depende de las características y funciones del sistema endocrino.
Analizaremos la diversidad de los sistemas endocrinos y su funcionamiento en
el capítulo 46.
Un canal de comunicación
más rápido y directo lo suministran las neuronas que conducen
información a grandes distancias y que constituyen el sistema nervioso,
que aporta junto con el sistema endocrino, una red de integración de
información. El funcionamiento del sistema nervioso y los mecanismos
por los cuales la información se transmite depende de su organización.
Centraremos nuestra atención en la organización y funcionamiento
de estos sistemas en el capítulo 47.
La percepción sensorial,
particularmente del ambiente externo, es fundamental para la ulterior respuesta
motora. De esta respuesta depende la supervivencia de los organismos. Analizaremos
la variedad de sistemas sensoriales en el capítulo 48.
Una de las mayores adquisiciones
evolutivas de los vertebrados es el cerebro. Consideraremos la estructura y
función del cerebro de los vertebrados en el capítulo 49.
La formación de un nuevo
individuo es un intrincado proceso que comienza con la unión de un óvulo
y un espermatozoide y continúa con el complejo proceso de desarrollo.
Analizaremos de qué manera los individuos se desarrollan y se transforman
en seres semejantes a sus padres en el capítulo 50.
Una de las preguntas
más interesantes de la biología es de qué manera las estructuras
complejas del embrión, y posteriormente del animal adulto, se desarrollan
a partir de una célula única, la célula huevo, aparentemente
simple. En el capítulo 51, consideraremos las etapas del desarrollo embrionario
en tres organismos representativos y una vez establecidos los principios generales
y las vías globales del desarrollo, focalizaremos la atención
en el óvulo humano fecundado.
