Sección
4. Evolución
La evolución, el proceso
de cambio a lo largo del tiempo, es el hilo que conecta a la enorme diversidad
del mundo vivo. Una inmensa cantidad de evidencias indica que la Tierra ha tenido
una larga historia y que todos los organismos vivos -incluido el ser humano-
surgieron en el curso de esa historia, a partir de formas anteriores más
primitivas. Esto implica que todas las especies descienden de otras especies;
en otras palabras, que todos los seres vivos comparten antecesores comunes en
el pasado distante. Así, los organismos son lo que son a raíz
de su historia. Una serie de evidencias llevaron a Darwin a concebir las ideas
que constituyen los pilares de la teoría evolutiva contemporánea.
Examinaremos esas evidencias y los puntos fundamentales de la teoría
de la evolución en el capítulo 20.
El concepto de gen propuesto
por Mendel -pero desconocido para Darwin- permitió comprender de qué
manera las variaciones podían originarse, preservarse y transmitirse
de una generación a la siguiente. Profundizaremos en las bases genéticas
de la evolución en el capítulo 21.
En el capítulo 22, examinaremos
el concepto de selección natural. De acuerdo con la Teoría Sintética,
la selección natural es la principal fuerza de la evolución.
Uno de los problemas más
relevantes que discuten los biólogos evolutivos en la actualidad es si
los procesos microevolutivos pueden dar cuenta de los grandes cambios macroevolutivos
que revela el registro fósil. El origen de las especies, uno de los grandes
tipos de cambios macroevolutivos, es, en la actualidad, un tópico central
para los biólogos evolutivos. Trataremos este tema en el capítulo
23.
Existe una pregunta que han
venido formulando los especialistas desde finales del siglo XIX y que ha generado
interesantes controversias: ¿Cómo y cuándo comenzó
la historia de la evolución humana? Presentaremos los últimos
avances en el estudio de la evolución de los homínidos en el capítulo
24.
Las características del
comportamiento de un organismo -su sensibilidad y sus patrones de respuesta
a estímulos particulares- son producto de la selección natural,
tanto como lo es cualquiera de sus característica morfológicas,
fisiológicas o bioquímicas. El estudio del comportamiento involucra
a científicos de las más diversas disciplinas. Introduciremos
algunos conceptos de estos fascinantes tópicos en el capítulo
25.