Las familias recibieron las llaves de 290 departamentos en Altos de Mackenna y 116 corresponden a las etapas I y V del Condominio El Sol, completando dos proyectos que combinan regeneración urbana, innovación constructiva y acceso a viviendas de calidad.
En dos emotivas ceremonias, 406 familias de Rancagua recibieron las llaves de sus nuevos hogares en los conjuntos Altos de Mackenna y Condominio El Sol etapa I y V. Las iniciativas, impulsadas por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, recuperan terrenos bien localizados de la histórica ex población Vicuña Mackenna, del sector nororiente de la ciudad y reflejan el compromiso del Gobierno del Presidente José Antonio Kast con la reducción del déficit habitacional y la formación de comunidades integradas.
La delegada presidencial regional, Susana Pinto, destacó las historias de esfuerzo detrás de ambos proyectos. “Conocimos testimonios muy conmovedores y recordamos la lucha de los dirigentes de la antigua Vicuña Mackenna, quienes trabajaron durante décadas por esta segunda oportunidad. Hoy, nuevas familias comienzan su vida en estos mismos terrenos y seguiremos trabajando para reducir la brecha habitacional en las 33 comunas”, afirmó.
El seremi de Vivienda y Urbanismo, Christian Villegas, señaló que “hoy finalizamos el proyecto El Sol con la entrega de 116 departamentos y, en Altos de Mackenna, otras 290 familias reciben sus hogares. Es un hito histórico para Rancagua y un reconocimiento a los dirigentes que han trabajado incansablemente junto al Serviu, el municipio y sus comunidades”.
El alcalde de Rancagua, Raimundo Agliati, valoró la transformación del sector, e indicó que “más de 400 familias cumplen su sueño en un lugar emblemático de la ciudad. Estos proyectos demuestran la importancia de la regeneración urbana y entregan una nueva oportunidad mediante departamentos y espacios públicos de gran calidad”.
El Sol completa primer proyecto industrializado en altura
La entrega de 116 departamentos de las etapas I y V permitió completar las 296 viviendas del Condominio El Sol, primer conjunto industrializado en altura desarrollado en O’Higgins. Sus cinco edificios fueron construidos mediante el sistema BauMax, con muros y losas de hormigón producidos bajo condiciones controladas y posteriormente montados en terreno.
La directora (s) de Serviu O’Higgins, Daniela Soto, sostuvo que “apostamos por combinar viviendas industrializadas y tradicionales, y ambas experiencias fueron exitosas. Más de 400 familias reciben hoy sus hogares y seguiremos trabajando para disminuir el déficit habitacional en toda la región”.
Los departamentos poseen cerca de 58 metros cuadrados, tres dormitorios, balcón, ventanas termopanel y revestimiento térmico exterior. Lorena Núñez, beneficiaria del Condominio El Sol, expresó: “Estamos muy felices como familia; se terminó el arriendo. Agradecemos a todos quienes participaron y agilizaron el proceso para que finalmente pudiéramos recibir las llaves de nuestra casa propia”.
Altos de Mackenna regenera histórico sector de Rancagua
Altos de Mackenna contempla 290 departamentos distribuidos en 17 torres levantadas en cuatro terrenos de Serviu O’Higgins. El conjunto incorpora 24 locales comerciales, áreas verdes, juegos infantiles, ciclovías y espacios comunes, además de viviendas superiores a los 60 metros cuadrados con accesibilidad universal y eficiencia energética.
El proyecto, financiado mediante el Fondo Solidario de Elección de Vivienda (DS49), entrega una solución definitiva principalmente a familias provenientes de la población Baltazar Castro, muchas de las cuales vivieron durante años como arrendatarias.
Lorena Núñez, una de las beneficiarias, destacó que la ubicación mejorará la vida cotidiana de su familia: “Esto ayuda a nuestro bolsillo y a mis hijos que estudian en Rancagua. Ya no tendrán que viajar todos los días, porque ahora podremos quedarnos a vivir aquí”.
Ambos proyectos se integran al proceso de regeneración urbana del sector nororiente de Rancagua, junto con Altos del Sol y Altos de Lircay. La intervención no solo entrega viviendas definitivas, sino que recupera suelo público, fortalece el comercio local y genera entornos más conectados, seguros y adecuados para el desarrollo de las familias.