Coro Polifónico de Rancagua llevó un recorrido por la música chilena y latinoamericana a San Vicente

Editado por Gety Pavez Vidal
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Con un recorrido por la música chilena y latinoamericana, el Coro Polifónico de Rancagua se presentó el pasado sábado 17 de octubre en el Teatro Municipal de San Vicente de Tagua Tagua, en una jornada que reunió a 35 voces y acercó al público obras de Violeta Parra, Víctor Jara, Gabriela Mistral y Ariel Ramírez.

La música coral llenó el Teatro Municipal de San Vicente de Tagua Tagua el pasado sábado 17 de octubre, con la presentación del Coro Polifónico de Rancagua, agrupación que ofreció al público un viaje por distintos paisajes sonoros de Chile y Latinoamérica.

Bajo la dirección de Sebastián Inostroza, las 35 voces del coro recorrieron un programa marcado por la identidad, la memoria y las raíces musicales del continente, en un concierto que convocó a vecinos y vecinas de la comuna en torno a una propuesta artística diversa y cercana.

La presentación formó parte de la programación cultural del Teatro Municipal de San Vicente y fue financiada a través del FNDR Programación de Teatros Municipales 2026, del Gobierno Regional de O’Higgins y su Consejo Regional.

MÚSICA, POESÍA Y MEMORIA

El repertorio permitió transitar desde la canción chilena hacia distintos ritmos latinoamericanos, incorporando obras que forman parte de la memoria musical colectiva.

Uno de los momentos destacados de la jornada fue la interpretación de “Run Run se fue pa’l norte”, de Violeta Parra, junto a obras de Víctor Jara, como Vamos por ancho camino y Luchín.

La poesía de Gabriela Mistral también estuvo presente a través de Romance de Nochebuena, musicalizado por el compositor chileno Ernesto Guarda, sumando al concierto una dimensión poética y profundamente ligada al patrimonio cultural nacional.

Para Sebastián Inostroza, director del Coro Polifónico de Rancagua, la presentación permitió compartir con el público de San Vicente un repertorio construido desde la diversidad musical del continente: “Fue una oportunidad muy especial para encontrarnos con una nueva comunidad y compartir obras que tienen una enorme carga emocional e identitaria. Este repertorio nos permite recorrer distintas sonoridades de Chile y Latinoamérica y mostrar cómo la música coral puede dialogar con nuestra memoria y nuestras raíces”.

LA FUERZA DE LA MISA CRIOLLA

El cierre tuvo uno de sus momentos más intensos con la interpretación del Kyrie y el Gloria de la Misa Criolla, del compositor argentino Ariel Ramírez, obra fundamental del repertorio coral latinoamericano.

La combinación de las voces del coro, el solista y los músicos acompañantes (Karen Vásquez, María José Arriagada y Joaquín Juricic) permitió desplegar la fuerza rítmica y expresiva de una composición que fusiona la tradición litúrgica con sonoridades provenientes del folclore argentino y latinoamericano.

La Misa Criolla volvió así a convertirse en un punto de encuentro entre espiritualidad, tradición y música popular, cerrando un recorrido que había comenzado con algunas de las voces fundamentales de la creación chilena.

CULTURA EN LOS TERRITORIOS

La realización del concierto permitió además llevar el trabajo del Coro Polifónico de Rancagua fuera de la capital regional y fortalecer la circulación de propuestas artísticas por diferentes comunas de O’Higgins.

Desde el municipio, el alcalde de San Vicente de Tagua Tagua, Guido Carreño Reyes, destacó la importancia de abrir el Teatro Municipal a espectáculos que permitan a las familias encontrarse con el arte y acceder a experiencias culturales de calidad.

El concierto cerró así una noche donde las voces, la poesía y los ritmos del continente se encontraron sobre el escenario, demostrando que la música sigue siendo una de las formas más poderosas de reconocernos, emocionarnos y compartir aquello que forma parte de nuestra memoria colectiva.