El Ministerio de Salud (Minsal) declaró alerta sanitaria por virus hanta desde Atacama hasta Magallanes, ante el aumento de la gravedad de los casos registrados en el país.
Esta enfermedad infectocontagiosa puede tener consecuencias mortales. En Chile, su transmisión está asociada al ratón de cola larga, que habita principalmente en sectores rurales.
La Dra. María Luz Endeiza, infectóloga y académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes (Uandes), advierte que la atención médica disponible se concentra en sostener al paciente durante la evolución del cuadro.
“Tiene una alta tasa de mortalidad y no existen vacunas ni tampoco tratamiento específico. El tratamiento es de soporte en la UCI”, explica.
Generalmente el contagio se realiza de la siguiente manera: el roedor puede dejar saliva, heces y orina sobre alimentos o superficies. Al limpiar sin mascarilla, guantes y cloro, las partículas contaminadas pueden pasar al aire e ingresar al organismo mediante la respiración.
Otra vía, aunque menos habitual, es la mordedura directa. La exposición aumenta entre quienes viven en el campo, trabajan con leña, acampan o ingresan a cabañas que permanecieron cerradas durante largo tiempo.
Prevención y señales de alerta
La académica de la Uandes recomienda protegerse antes de asear espacios donde pudieron entrar estos animales. También se debe evitar consumir comida que haya estado al alcance de ejemplares silvestres.
Otro factor para considerar es que el periodo de incubación del virus puede extenderse hasta 45 días, indica. Por esta razón, una persona podría presentar malestares varias semanas después de visitar un sector de riesgo.
Fiebre alta, dolores musculares, sensación de gripe intensa y dificultad respiratoria severa de aparición repentina requieren atención inmediata. Al llegar a urgencias, es necesario informar las actividades realizadas durante el último mes y medio.
“Si uno ya se expuso o cree haber estado expuesto, es importante consultar en forma precoz, porque cuanto más temprano sea el manejo, hay más posibilidades de lograr sobrevida”, concluye Endeiza.